viernes, 30 de enero de 2026

Cartografía del amor



Diría que para amarte sólo necesito el aire que respiro, pero en realidad sé que incluso después de exhalar mi último suspiro seguiré amándote. Sé que te amaré el resto de mis vidas. 

Tú me enseñaste que amar se hace cuando menos lo merezcamos y más lo necesitemos; que amar es dar sin que te lo pidan y sin esperar nada a cambio. 

Tú te adueñaste de las mejores y más hermosas canciones de amor, y me diste recuerdos dignos de una película para proyectar en repeat en mi mente y mi corazón. Te siento en todas las calles que recorrimos juntos, en nuestro parque, en nuestra cafetería, en tus cartas que son mi mayor tesoro...pero sobre todo, te encuentro en el sol: en su toque siento tu abrazo aún en los días más fríos.

Tú me enseñaste a darle un significado a las estrellas, y a encontrar mi lugar entre ellas. No sabes cuánto lamento haber sido una estrella fugaz para ti, y más lamento aún no haber cumplido el deseo que pediste.  

Cuando le pregunté a Dios si eras tú, se las arregló para contestarme que sí aunque él y yo no nos llevemos muy bien. Ahora me pregunto cómo pude dudarlo, estando tan claro: tú también eres mi Roma, todos mis pasos me han llevado de vuelta, una y otra vez, hacia ti. 

He pasado casi dos décadas buscando un espacio seguro en el que echar raíces y sentirme cobijada. Ahora sé que ese lugar seguro soy yo, amando cada pequeña cosa que te hace ser tú, amándome a través de todo lo que tú me amaste. 

Sé que tal vez nunca vuelvas...y está bien, miaumorcito. Yo soy feliz mientras sepa que existes, en alguna parte del mundo donde estés abrigado con amor, y que eres feliz.   

lunes, 26 de enero de 2026

Eternidad en un instante



Ven y quítame las dudas.

¿Las ganas de ti? Esas se reinician todos los días. Nunca tendré suficiente.

Ven y lléname de ti: de tu sabor, de tu aroma, de tu textura. Riega semillas en mi espalda y en mi vientre, y yo las haré florecer con mi amor. 

Invade mi boca con tu boca de café azucarado. Comencemos el duelo en el que ambos saldremos ganando.

Déjame inhalar el aroma de tu cabello, de tu cuello, y de más abajo. Inventemos un perfume nuevo con tu fragancia y la mía.

Presióname contra tu pecho, y yo me aferraré a tu espalda cuando la gravedad me esté fallando.

Déjame enjaular tu deseo bajo mis caderas, y tu corazón bajo mis manos en un instante que pueda confundirse con eternidad.

Quédate una noche entera y funde tu cuerpo con mi cuerpo, antes de volver a tu libertad. Enséñame a ser libre como tú, porque ser deseada por otros sólo me hace desearte más a ti, y ya me he cansado de buscarte en otros ojos. 

Quédate una mañana, y seamos amanecer juntos. Hazme gritar que te amo y déjame intentar que tú sientas lo mismo.

Acaríciame sin prisas, deja en mi piel pinceladas que me recuerden de donde vengo y a dónde voy. Déjame saber que soy tu hogar antes de que zarpes a otros mares.

Si eres viajero, enséñame a ser tierra firme. Si sigues siendo mi horizonte, yo seguiré siendo mirada que te espera. 

Tómame con todas tus fuerzas y pregúntame si sigo siendo tuya aunque ya sepas la respuesta: aunque tu barco se pierda en la distancia, no he dejado de ser tuya un solo día.

domingo, 25 de enero de 2026

Antídoto contra el desencanto

Reclamo mi derecho a existir y a hacer cosas que me hacen feliz. Me he enfrentado a quienes me decían que no, incluyéndome, y lo haría las veces que sea necesario.

Hoy abrazo la complejidad de la vida, de las personas, la mía propia. El Yin y el Yang, la vida y la muerte, son parte de la magia: sólo en la oscuridad la luz es más brillante.

Reconozco mis sombras como, de cierta forma, necesarias. 

Acepto con dignidad y sin rabietas que no puedo cambiar el mundo, tan sólo una parte muy pequeña de mi propio mundo, y a mí misma. Tal vez justamente la única forma de acercarse a las utopías es reconocerlas inalcanzables. 

Acepto que convivan el placer y el dolor, la alegría y la tristeza, el amor y el odio, la levedad y la gravedad, en toda la experiencia humana.

Acepto que la humanidad puede ser un monstruo con corazón, y un corazón sin cuerpo para ser acción. 

Acepto el reto de aún así seguir inclinando la balanza a lo que considero correcto: encontrar el equilibrio entre vivir para servir al otro y entre vivir plenamente para uno mismo. Lo acepto cada vez con menos miedo. 

Acepto la vida sin sus certezas, con las millones de dudas que alimentan mi curiosidad.

Qué privilegio ser una hormiga en el universo. 



miércoles, 21 de enero de 2026

Silencio, campanas

Sé que ha pasado un tiempo sin hablar contigo. Te tomé como un chivo expiatorio porque era más fácil estar enojada con alguien que físicamente ya no está, que afrontar mi propia responsabilidad y de quienes amo en todo lo malo que ha sucedido. 

Qué irónico e insensato juzgarte tan duramente por errores que cometiste a los 19...errores también muy similares a los míos. A veces uno busca salidas fáciles al dolor, y casi siempre esas salidas fáciles no son las salidas correctas. Lo siento. 

Sé que te fallé en las dos únicas promesas que me encomendaste antes de irte, te defraudé. Y sé que no tengo derecho a pedirte nada...pero creo que a Dios menos. Creo que Dios es un anciano colérico, o un niño travieso jugando a hacer ciencia...poco importa, sólo sé que lo siento lejos. Y a ti sí te conocí, menos de lo que me habría gustado...tengo tantas preguntas que nunca pude hacerte...pero te conocí, y te amé. Aún te amo, aunque sean pocos los recuerdos que me quedan para repasar y repasar.

Siempre te gustó decir las cosas de frente, directas, así que por favor si Shadow se va contigo, recíbelo...estoy segura que tú misma fuiste quien se lo envió a Mariel para guiarla, para cuidarla. Y por favor no te la lleves a ella también, aunque sea tu nieta favorita, aunque la extrañes más que a ninguno de nosotros. No te la lleves antes de que pueda encontrarle gusto a la vida, un sentido a todo el dolor.   

Han pasado doce años desde tu partida, y apenas ahora hemos ido aprendiendo a convivir con tu ausencia. Si está en tu poder, no dejes que las campanas doblen más de una vez. Tú lograste trascender, lograste dejar atrás el cuerpo que ya no te respondía...ayuda a Shadow a quien los huesos ya tampoco lo sostienen. 

Tú lograste amar la vida con todo y lo terrible que viviste desde niña hasta la adultez: viajaste, condujiste, bailaste, amaste, perdonaste. Por favor ayúdala a ella a hacer lo mismo. Ayúdala a entender por qué aún en tu lecho dijiste "Querer es poder". Ayúdame a sostenerlos porque estoy asustada, y no sé qué hacer.   



lunes, 19 de enero de 2026

Sol frío



Aunque mi miedo me haga dudar de mí,

aunque mi orgullo me haga dudar de ti

Tu luz sigue destellando hacia mí y veo todo claro

Sé que eres tú 

a quien he perdido en esta y en otras vidas

porque mi alma no para de buscarte

sin importar cuántos cerrojos le ponga

sin importar cuánto desvíe mi camino.

Tú eres mi brújula

y mi hogar. 

Sé quién eres

y sé que eres a quién amo.

En esa certeza florece mi valentía.  


viernes, 16 de enero de 2026

Oel ngati kameie


Hemos andado junto a los pasos del otro casi una década. Casi una década juntos...primero con los labios entrelazados, después sólo con las manos, después sólo con las palabras.

Estuvimos en el mismo sendero, pero luego nuestras decisiones nos llevaron por caminos paralelos que nos permitían un mínimo toque de vez en cuando. Nos tropezamos mucho ¿verdad? Invadimos historias que no eran de los dos, lastimamos a otros, nos lastimamos tú y yo.

Hemos compartido tanto...hay tanto de ti en mí que no sé muy bien quién soy, que me muero de miedo de pensar a dónde iría, que anhelaría si no te hubiera conocido. Creo que me moriría contigo el día que tú murieras porque el mundo entero se hundiría en oscuridad, se apagaría contigo. Perdería la fe en la gente, en el amor, en la vida, en todo. 

Por eso tengo que buscarme...tengo que buscar la fe en mí, más ahora que hemos tomado caminos diferentes pero igual de válidos. 

Jamás te pediría que dejes a un lado todo lo que has logrado sólo para que encajes con mis valores, con mi visión. 

Jamás me pediré a mi misma dejar mis valores para complacer tus deseos. 

Hemos llegado a un punto de auto retorno en esta bifurcación, solecito. 

Ya no sabes quién soy, ya no sé quién eres. Y creo que ambos olvidamos un poco quiénes somos nosotros mismos al casarnos con ideas tan rígidas de lo que es el éxito.

Necesito sacarte de mi mente, aunque de mi corazón jamás podré, y seguir andando sobre el sendero que elegí. 

Necesito buscarme y encontrarme en un lugar que no sea recostada sobre tu pecho ni reflejada en tus ojos. 

Necesito dejar el mundo onírico en el que sí logramos construir una vida juntos, despertar y buscarme en mis días tangibles. 

Debo aceptar que quizás ya no tengo para darte lo que buscas, y que mi valor no puede depender de que tú me ames o me odies, que me admires o sientas lástima por mí. 

Tal vez algún día nos volvamos a encontrar, y veas que sí logré superar todos mis miedos y mis demonios, y por fin te sientas tan orgulloso de mí como me siento yo de ti.

Tal vez algún día puedas ver que soy más que una chica pérdida e inestable buscando en cada hombre el amor que su padre no le dio, y que ya no soy la mujer posesiva como su madre que intentó enjaularte para así no tener que enfrentarse nunca a la verdad que trae soledad. 

Tal vez algún día veas que soy más que una tonta que llora y moquea sobre los exámenes de matemáticas y que tiene miedo hasta para cruzar una calle.

Yo al fin puedo ver que soy mucho más que eso.

Sé que seré la mujer valiente y perseverante que obtenga su cédula profesional, y que la firmaré con la pluma que tú me regalaste porque no habría llegado ahí sin ti, mi mejor maestro.

Sé que, aunque nunca me case, seré la mujer que lleve todo el amor que le diste en cada paso que dé, a mi trabajo, a mi familia, a mis causas. 

Hoy decido soltar ese sueño de casarme, de tener hijos...porque decido soltarte a ti, y de ti emanó ese sueño. Sin ti ese sueño ya no es mi sueño.

Ojalá algún día volvamos a vernos, y aún quede algo entre tus ojos y mis ojos, entre tus manos y mis manos... ojalá Mecano tenga razón en eso de que hay llamas que ni con el mar.

Pero hasta que volvamos a encontrarnos, te digo hasta luego y te deseo cielos azules con nubes esponjosas para que las mires acostado en el pasto.

Te deseo salud y bienestar, para ti y para cada persona que ocupa un espacio en tus pensamientos y en tu corazón.

Te deseo abundancia, comida deliciosa, una cama cómoda en la que acurrucarte con tu minino. Dinero, sí... porque aunque yo lo odie, me di cuenta de que tú eres un alquimista que lo transforma en amor y que te hace inmensamente feliz darselo a los demás.

Te deseo paciencia, para que sepas ver con la misma compasión con la que veías a esta necia, a cada alumno. 

Pero por sobre todas las cosas, te deseo amor en todas sus formas, en todos sus lenguajes, en todas las personas que te rodean... porque mereces saber que tu existencia es un milagro; tu cuerpo, el refugio más bello y sagrado; tu tiempo y compañía, el más invaluable regalo. 

Te envío en el sonido y en el viento mi amor también, aunque no te haga falta...pero es que yo lo llevo en cada molécula, y se me desborda. 

Cuídate en este mundo tan extraño y absurdo, y disfruta lo bello que aún así tiene. Yo haré lo mismo. Hoy decido intentar ser feliz y soltar todas mis culpas, porque todo el daño que he hecho ya lo he pagado. Todo lo que necesitaba aprender de mis errores ya lo he aprendido, así que ahora me toca aprender de unos errores diferentes. 

Pero en fin, solecito...me despido. 

Sólo que me queda decirte "Gracias". Gracias por todo.

Gracias por ayudarme más que cualquier terapeuta o maestro. Tú creíste en mí, y eso me hizo seguir intentando, me sanó. 

Gracias por salvarme con tu amor de todas las formas posibles.

Gracias por darme un por qué y un para qué, hoy me toca descubrir el cómo.

martes, 13 de enero de 2026

Florece mi valentía


Me celebro, porque para la vida y para el amor se necesita coraje, y yo he sabido ser valiente.

Cuando mi mente me susurra que huya, yo me aferro a mis raíces y decido quedarme:
por los ojos que me han mirado con ternura y paciencia,
por el dolor que no quiero sembrar,
por el amor que aún me queda por entregar.

Valoro los cinco años de trabajo,
cada jornada que me enseña a ir más allá de lo evidente,
cada paciente como un espejo que me recuerda
que ninguna profesión ni oficio es mediocre
cuando se ejerce con pasión.

Abrazo mis fotos torpes,
las entrevistas donde mi voz tropezó,
las notas pequeñas que nacieron de mi pluma tomando fuerza.
Aprendí que las palabras no importan por su brillo,
sino por su poder de sanar.

Honro mi valentía de soltar una carrera que ardía en mi pecho,
para abrazar otra que me permite sembrar esperanza.

Mi solidaridad con Palestina es más fuerte que mi deseo de música,
mi empatía por los animales más honda que el sabor de la carne.

Aplaudo mis pequeñas revoluciones:
no alimentar al algoritmo con mi hambre de aprobación,
no pintar mi rostro en una época
donde hasta la pobreza se disfraza con botox.

No soy la más informada sobre genocidios,
ni la más ejemplar empleada,
ni la más radical vegetariana.
Soy apenas alguien que intenta,
y que se enorgullece de sus intentos.

Me han llamado puritana,
básica que intenta ser “única y diferente”.
Pero lo que otros nombran superioridad moral,
yo lo reconozco como mi manera más válida de existir.

Y me celebro, porque en cada uno de mis intentos florece mi manera más valiente de vivir. 


Y me celebro, porque en cada intento florece mi manera de existir,

sábado, 10 de enero de 2026

Ángel dorado en recuperación

 

Gracias, infinitas gracias por quedarte. 
Sé que Hanna estuvo contigo en la cirugía, ella habló contigo y te cuidó para que doliera menos, para que sintieras menos miedo. 
Sé que van a ser semanas difíciles en lo que cicatriza la herida y puedas volver a apoyar tu patita. Pero vas a estar bien, volverás a olfatear plantas y traseros de otros perros en el parque. Volverás a caminar como la sombra de Mariel (o ella como la tuya, más bien). Regresaremos a la cotidianeidad que tanto bien nos hace.
Vamos a cuidar de ti, vamos a acompañarte.
Sé que no volverás a ser el cachorro en cuerpo de viejito que eras antes de esto, pero siempre serás el buen Shadow. Sigues siendo un ángel dorado, sigues siendo noble aunque te sientas malito. Te estás convirtiendo en el paciente estrella de la clínica por toda la ternura que irradias. 
Tu esencia siempre sobrevivirá más allá de la herida, e incluso lo hará más allá de nuestra despedida. 
Tu valentía nos da a todas un regalo compartido. Gracias por quedarte un ratito más, porque tenemos demasiado amor por darte cada día que nos quede por delante.

 
 



viernes, 9 de enero de 2026

Aventuras por vivir

 

Shadow, en unas horas entras a cirugía. Y no voy a mentirte: estoy nerviosa...no quiero que los médicos se equivoquen en algo y sientas dolor. Pero le pedí a Hanna cuidarte en todo el procedimiento, y encontró su manera colorida de hacerme saber que lo hará. Quisiera poder hacértelo saber, transmitirte esa calma de que estás en buenas manos y en buenas patas antes de que entres a quirófano. Pareciera que a la Dra. Cardoso le recuerdas a alguien, y quiero aferrarme a la idea de que eso también nos ayudará. 

Sé que aún teniendo éxito hoy y en las semanas o meses de recuperación ya no volverás a ser el mismo. Ya no volverás a ir detrás de tu pelota, como tanto te gustaba; ni a trepar cerros con Vic y Mariel. Tal vez, ya ni siquiera nos recibas del trabajo corriendo como apenas antes del martes aún lo hacías. Pero debes saber que aún así deseamos más que nada en el mundo que te quedes un poco más a calentarnos los pies abajo de la mesa, a aromatizar la habitación a medianoche, a revolcarte boca arriba en el pasto, y a chantajearnos con tus ojitos para que te demos comida (vamos a tener que ponerte a dieta también, pero no te preocupes por eso...encontraremos la manera de encontrar un equilibrio).

Shawlin, güero, gordi-Bu, twinkie de vainilla: sé que el tiempo ha pasado por tu cuerpo, quizás la vida ya te pesa un poco...pero aún quedan otro tipo de aventuras por vivir. Así que, si en ese quirófano Dios te da la oportunidad de elegir, por favor pídele que te deje quedarte un ratito más.


jueves, 8 de enero de 2026

Mereces ser amado en todas las dimensiones posibles


Me habría gustado ser tu madre y cargarte en mi vientre, alimentarte con mi propia sangre y arrullarte con mis latidos. Acunarte en mis brazos, mirarte, y saber que jamás volveré a crear algo más sublime. Reírme de alegría la primera vez que te escuche decirme "mamá", fruncir el ceño con enojo la primera vez que alguien te rompa el corazón, y llorar de admiración cada vez que te vea graduarte.

Me habría gustado ser tu padre y llevarte de la mano con ternura y firmeza a la vez, para hacerte saber que no tendrás que pasar por los retos de la vida solo. Mandarte a lavarte los dientes, pero también jugar contigo los videojuegos cuando termines la tarea. Cargarte sobre mis hombros y darte consejos sobre mujeres, y cuando ya estés de mi estatura o más alto, decirte que olvides absolutamente todo lo que te dije y sólo recuerdes una cosa: paciencia infinita.

Me habría gustado ser tu hermano o hermana, discutir contigo por quién se come la última galleta, y después pedirte disculpas para que me sigas enseñando a andar en bici o a resolver ese extraño problema de matemáticas o a jugar juntos con legos. Crecer contigo en la igualdad de la reconciliación, en el aprendizaje compartido.

Me habría gustado ser tu mejor amigo, juzgarnos mutuamente, pero al final del día estar ahí para escucharnos. Rayarte la cara mientras duermes y tomarte fotos con las que haré memes o stickers, pero demostrarte que en todo lo demás sí puedes confiar en mí. Ser tu leal brazo derecho, tu escudero.

Me habría gustado ser la mujer que te preparara el café por las mañanas (aunque tú siempre fuiste el mejor para eso), la que te escuchara con atención quejarte de lo desesperante que es la gente en tu trabajo, y la que te escuchara con los ojos brillando de ilusión hablar de tus más grandes sueños.

Pero me tocó ser la adolescente que te entregó su cuerpo, llena de inseguridades y también de deseo por ti. Me tocó ser la mujer que bailó contigo en tu terraza "Harvest Moon" como un intento de despedida, aunque jamás quise realmente irme. Te fallé en el rol que me correspondía. Nada me preparó para el privilegio de ser tuya, y acabé con el amor que habíamos construido.

Me tocó ser la mujer que sueña contigo en la vigilia y en las fases REM, buscando ventanas entreabiertas por las que el viento te lleve mis pensamientos, buscando puentes hacia lo que nunca fue...a realidades alternas donde hice todo diferente y tu cálido abrazo no se disuelve al despertar.

Seré la que vivirá con tu recuerdo en el corazón siempre, como guía y como espejo, como el padre y el hermano mayor que no debiste ser para mí pero aún así fuiste, como el amigo más leal y sincero que tuve y tendré jamás, como el hombre de mi vida y el amor inconmensurable que me acompañará hasta que la memoria se extinga.  

Y tú debes saberlo: 

Te mereces ser reconocido todos los días como un amanecer milagroso, y la libertad de ser tú mismo. 

Te mereces apoyo para construir tus sueños, y besos en los ojos que te devuelvan la calma cuando las lágrimas aparezcan en días difíciles. 

Te mereces una mano amiga en la que confiar, una que te levante del asfalto y te recuerde que nunca estarás solo.

Te mereces momentos de risas, de descanso y de juego en los que puedas permitirte la alegría que siempre estuvo destinada para ti.

Te mereces aplausos y reconocimientos llenos de aprecio por cada una de tus facetas, por cada uno de los logros que te hace único.

Te mereces cartas de amor escondidas en el bolsillo de tu chaqueta que te recuerden que tu presencia es un regalo. 

Te mereces caricias que te hagan saber que tu cuerpo es un tesoro más buscado que el Santo Grial, digno de reverencia, deseo, y ternura.

Te mereces todo el amor que has dado multiplicado, devuelto en abundancia, para que nunca dudes de lo que eres: un ser digno de ser amado en todas las dimensiones y realidades posibles.

martes, 6 de enero de 2026

Shadow

Escribo aunque sé que las palabras quizás para ti no tienen sentido. Es mejor eso que llenarte las orejas de mocos y robarte tu poca paz.

Escribo porque no sé qué hacer, busco respuestas porque esta vez me toca ser la fuerte y no sé cómo.

Pareciera que todo cambió de ayer a hoy, pero en el fondo sé que eso no es cierto. Lo supe con temor y enojo desde que vi a la polilla en la pared, a unos centímetros arriba de ti. Tu riñón fallando hace dos meses fue un aviso, incluso las radiografías desde que eras cachorrito y llegaste a casa ya presagiaban todo lo que seguiría.

Tú no lo sabes, pero la veterinaria le dijo a Mariel ante tu infección estomacal "No compren plaquita, mejor no adelantarnos" y ella se encabronó y te la compró de todos modos. Y te quedaste a sanar, para aliarte con Hanna y corretear a Luna juntos. Te quedaste a masticar los tacones de mamá, las paredes de la cocina, y la esquina de la mesa de centro. Te quedaste a hacernos reír con tu Patricio Estrella (porque nunca te dejamos reproducirte con una perrita de verdad) y a hacer a Mariel levitar como papalote porque empezaste a crecer por día, y no medías tus nuevas fuerzas de potro desbocado cuando salíamos a pasear. 

Si tuviera que quedarme con un solo recuerdo tuyo me quedaría contigo corriendo loco de alegría en esos sembradíos de Santa Cruz Nieto, con tus orejas tan grandes al aire que no se sabía si eras igual o más orejón que Hanna, con la luz dorada del sol haciendo tu pelaje más brillante todavía.

Creo que has tenido la mejor vida que pudimos darte, que Mariel pudo darte. Debes haber viajado a más lugares que la mitad de los perros, y haber probado más comida que la mayoría de ellos. Y espero que ella se quede en paz con eso cuando el momento llegue, que pueda aferrarse a eso, pero ojalá Dios nos dé una segunda oportunidad y que ese momento no llegue tan pronto. 

No sé qué va a pasar. No sé si los análisis salgan bien, y puedan operarte. No sé si será peor que puedan a que no puedan. No sé si entrarás a quirófano sin salir de él. Duele mucho lo que pasó hoy porque es enfrentar la realidad: los años siguieron pasando sobre tu cuerpo, y ya no eres ese cachorro que podía correr atrás de la pelota una y otra y otra vez. Duele mucho verte con una patita colgando, con el ceño fruncido, con los ojos de por sí de gotita goteando. Sólo puedo prometerte que no vamos a permitir que sufras, que así como has cuidado de ella estos diez años, trataré de hacerlo yo.

Y decirte: gracias.

Por los momentos que ahora son recuerdos, que siempre serán en las fotos, los videos, las conversaciones sobre ti y la memoria.

Gracias por tus pelos amarillos ensuciando el piso que intentaba mantener impecable porque me hiciste darme cuenta de que era una neurótica.

Gracias por tus lengüetazos en la cara cuando lloraba, que no sé si eran un intento de consolarme u otra de tus degustaciones, pero lograban ser eso primero.

Gracias por tu bondad, tu inocencia que muchos confunden con bobería pero que yo creo que es lo más hermoso de ti: tu manera de vivir en tu propio mundo, donde los problemas los lanzas volando agitando la cola, donde todos los humanos merecen un saludo, donde nadie puede hacerte daño. Me ayudaste a recordar que de pequeña yo era así.

Gracias por salvar a Mariel de tantas cosas a través de tu amor. Eres un ángel, uno muy sucio, pero en verdad llegaste a recordarnos cómo se debe amar. Cuando veas a Hanna, por favor dile que ella fue el mío, y que lamento mucho que ella me enseñara porque lo que más quisiera es ya haberlo sabido para amarla mejor. Dile que la extraño cada día, y que fue el mejor regalo de Reyes atrasado que la vida pudo haberme dado. 

Gracias porque estoy escribiendo esto llorando y sonriendo a la vez. Contigo siempre ha sido todo así, Shadow: llanto, alivio, y risas. Por favor que esta vez también sea así. Todavía no estamos listas para dejarte ir.

   


lunes, 5 de enero de 2026

El mar y conversaciones conmigo misma



"Pero ¿Qué pasó, si estabas bien?" 

No lo sé, yo también extraño esos días de música disco que vinieron a reemplazar los de piano melodramático...pero necesito el drama para saber si lo que antes me aliviaba, llorar como chiquilla, funciona esta vez. Siento el agua con toda su fuerza empujando contra la tubería sin poder salir, y con esa música al menos gotea para que el metal no se quiebre.

"Tal vez no todos los terapeutas sean unos inútiles...tal vez sólo es que eres un caso perdido, o tal vez sea la bioquímica de tu cerebro." 

Sí, pero la medicación no ayudó. ¿Te acuerdas que me sentía como un zombie, que no sentía tristeza pero tampoco una pizca de felicidad? ¿Te acuerdas que los 3 intentos fueron estando medicada? No quiero volver a eso, no quiero otra vez ver a mi madre temblando de miedo en una sala de espera mientras me lavan el estómago. 

"Sólo quieres llamar la atención, quieres seguir siendo un problema porque no te basta con ser un error."

No, sólo quiero estar bien. Llevar una vida como todos los demás, graduarme, viajar, aprender idiomas, tocar el piano, casarme si es que algún día vuelvo a creer en el matrimonio...

"Nunca vas a encajar, ni siquiera con los bichos raros porque al menos ellos son inteligentes, artistas, o algo. Tú sólo incomodas."

Gracias, eso no es muy alentador. Pero ya que empezaste, si quieres agrega que no serviré para nada nunca y que jamás tendré una familia.

 "..."

Así logro que se calle un ratito. Pero no es del todo un alivio.

Trastorno depresivo persistente con episodios de ansiedad. Suena muy largo, y esas palabras no dicen mucho. Yo prefiero denominarlo "Temporadas en el mar sin faro" porque se siente como estar sumergida en aguas profundas, sin sonido, sin compañía, sin luz, sin fuerzas. Y de repente sientes el ardor en los pulmones y abres los ojos, y recuerdas que no estás respirando, que te asfixias. 

Das brazadas hacia arriba, tienes que salir: afuera todos están riendo, jugando, aprendiendo, amando. ¡Se te está yendo la vida, carajo! ¡Ya no puedes perder más tiempo! Tic tac tic reloj biológico ¿No dijiste que te ibas a casar a los 25 para ser mamá a los 30? Tic tac tic tac todos tus compañeros de clase ya se graduaron Tic tac tic tac tic tu mamá cada vez tiene más canas, se ve más cansada ¿Cuándo carajos vas a estar lista? Se suponía que las ibas a sacar de trabajar...¡Tic tac tic tac tic tac! 

El corazón te late más fuerte, se te duermen los brazos, abres la boca para jalar aire pero sólo ingresas agua ardiente. Entonces pierdes el conocimiento, vuelves al sueño profundo en el que los recuerdos pasan uno tras otro, como una película atorada en la video casetera. Entonces rumias una y otra vez los hubieras, todo lo que no hiciste, todo lo que debiste hacer diferente...

Y las olas de culpa y vergüenza te despiertan, para que el ciclo continúe.

Nadas lo más alto que puedes, esta vez los pensamientos no te hunden sino que te retan a subir y subir. Poquísima madre de Dios o de Darwin: chocas contra una capa de hielo que golpeas y golpeas sin poderte liberar, hasta que las fuerzas o el aire se te acaban...y, te vuelves a dormir. 

Pero no me voy a rendir, no hasta agotar cada maldita y minúscula opción.

Porque tal vez alguna vez podré darle la vuelta a mis pensamientos más denigrantes, responderles con fundamentos, sellarlos y conjurarlos para siempre.

Porque tal vez tenga suerte y el faro se encienda, y la luz sea tan fuerte que me abra los ojos y sepa hacia donde la capa de hielo más delgada está, y pueda por fin romperla y escapar.

Porque tal vez en alguna playa más cálida exista alguien que se sienta igual que yo, y que no me mire hacia arriba ni hacia abajo, sino que me mire directamente a los ojos y ahí se quiera quedar un ratito de vida, uno más o menos largo.

Porque tal vez algún día pueda ser quien encienda el faro para alguien que también está bajo el hielo.

Porque tal vez no es la jodida bioquímica, sino sólo palabras abstractas que no se saben acomodar de una forma menos dañina porque aprendieron a hacerlo así.

Porque tal vez, sólo tal vez, algún día sea vieja y me diga: 

"Lo logramos, desde hace 40 años ya no hay temporadas en el mar sin faro; sólo mares tranquilos, con playas de arena suave, donde la luna es tan brillante que opaca al faro".

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Nota al pie de página y de lucha: 

Este texto no es un grito de auxilio, sino un mapa de aguas interiores. No busca alarmar, sino transformar la oscuridad en metáfora. Mi intención no es alarmar ni pedir auxilio, sino transformar mi experiencia y emociones difíciles en imágenes que puedan resonar con otros y abrir espacios de reflexión.

Quien lo lea puede encontrar dureza en las palabras, pero también esperanza en los “tal vez” que se repiten como faros. Esto último es lo que más deseo.

domingo, 4 de enero de 2026

Celebrarse imperfectos

 

No es la que tiene más medallas ni más aplausos. 
Tampoco es la que más complace a tu familia, pareja o amigos. 
No es la que sigue regímenes perfectos ni rutinas inamovibles
impuestas por tu sacerdote-entrenador personal.
Tampoco es infalible, totalmente carente de defectos.
La mejor versión de ti es la que te hace sentir en paz contigo, 
la que vive de acuerdo a lo que valoras,
y respira sin prisa, 
aceptando cada pasito del progreso.
La mejor versión de ti es la que se reconoce imperfecta
y aún así, se abraza.
La mejor versión de ti sabe que no es la definitiva
porque cada día empieza de nuevo,
 porque siempre habrá una mejor versión por alcanzar.

 


sábado, 3 de enero de 2026

El amor fluye a raudales

Cuando una mujer ama a un hombre, le fascina intentar comprender todo lo diverso que hay en su mente: sus miedos, sus sueños, sus dudas...incluso aquellos pensamientos que podrían parecer absurdos, porque todo en él merece ser escuchado.

Ella no dejaría que él cambiara el mundo por lo bueno que ha encontrado en ella; entendería que el amor no es renuncia, sino aprender a fusionar dos mundos distintos: la aventura con la calma, la libertad con compromiso. 

Su amor por él es un espejo moral: la invita a transformarse en bondad, a reconocer sus errores y a crecer. Ella puede equivocarse mucho, ser testaruda, no esquivar del todo a los celos...pero nunca apartaría al hombre de quienes también lo aman, porque entiende que el amor se expande, no se encierra.

Cuando una mujer ama a un hombre, no permite que él gaste su último centavo: ella le pide que cierre su mano sobre él, porque le desea la suerte. Ella lo acompañará en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en el éxito y en el camino hacia él. Dormiría bajo la lluvia con él y despertaría en cualquier parte del mundo, siempre que sea a su lado.

Cuando una mujer ama a un hombre, el amor fluye a raudales. Lo único que ella pide es juntos caminar de la mano, escribirle historias a las nubes, trazar un mapa en el cuerpo del otro. Ella no espera diamantes, sólo pide la misma lealtad y honestidad que ella misma ofrece.

Ella no necesita la mirada aprobatoria de otros hombres: sólo a sí misma y a él le importa agradarle. Ella no necesita descubrir ni descubrirse en otros brazos, porque con el primer tacto de su amado ella ya está plenamente extasiada, levitando. 

Cuando una mujer ama a un hombre, él lo sabe: los ojos amorosos siempre revelan la verdad. 

Y cuando una mujer ama a un hombre, con esperanza y entrega, ella espera.



Aspiro a vivir con consciencia y coherencia

  Comienzo a perdonarme. Porque así como no responsabilizo a mis padres ni a mis abuelos por la persona que soy, no puedo seguir culpando a ...