Shadow, en unas horas entras a cirugía. Y no voy a mentirte: estoy nerviosa...no quiero que los médicos se equivoquen en algo y sientas dolor. Pero le pedí a Hanna cuidarte en todo el procedimiento, y encontró su manera colorida de hacerme saber que lo hará. Quisiera poder hacértelo saber, transmitirte esa calma de que estás en buenas manos y en buenas patas antes de que entres a quirófano. Pareciera que a la Dra. Cardoso le recuerdas a alguien, y quiero aferrarme a la idea de que eso también nos ayudará.
Sé que aún teniendo éxito hoy y en las semanas o meses de recuperación ya no volverás a ser el mismo. Ya no volverás a ir detrás de tu pelota, como tanto te gustaba; ni a trepar cerros con Vic y Mariel. Tal vez, ya ni siquiera nos recibas del trabajo corriendo como apenas antes del martes aún lo hacías. Pero debes saber que aún así deseamos más que nada en el mundo que te quedes un poco más a calentarnos los pies abajo de la mesa, a aromatizar la habitación a medianoche, a revolcarte boca arriba en el pasto, y a chantajearnos con tus ojitos para que te demos comida (vamos a tener que ponerte a dieta también, pero no te preocupes por eso...encontraremos la manera de encontrar un equilibrio).
Shawlin, güero, gordi-Bu, twinkie de vainilla: sé que el tiempo ha pasado por tu cuerpo, quizás la vida ya te pesa un poco...pero aún quedan otro tipo de aventuras por vivir. Así que, si en ese quirófano Dios te da la oportunidad de elegir, por favor pídele que te deje quedarte un ratito más.
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