lunes, 11 de mayo de 2026

Everything I wanted: my future

 

Dejé de ser bienvenida en todas partes, y sentí que me devoró la noche. 

Mis sombras corrían detrás de mí, acechantes. Intenté colarme por ventanas para refugiarme, pero mis demonios también se proyectaban hacia dentro para aliarse con los de ellos. 

Me quedé en las penumbras. Pensé que era mejor permanecer aunque sólo hubiera destellos de conexión con otros como yo. 

Pero qué ironía...se seguía sintiendo un vacío frío, seguía estando lejos de todos, de todo. Seguía huyendo hacia la fantasía, fuera de mi propio cuerpo.

No fue mérito mío, quisiera decir que fui valiente...pero fue la vida. La pulsión de vida que latía en mi pecho: esa que no pudieron asfixiar, esa que no pude envenenar ni desangrar. 

Sintió miedo a la muerte lenta que se gestaba, y resplandeció. Me atreví a mirar hacia afuera y me dí cuenta que no era completa oscuridad. No era todo negro, en realidad era azul.

Azul lento, pausado. 

Azul silencioso.

Azul como el fondo del oceáno. 

Pero azul fuerte también cuando nadas hacia la superficie. 

Azul complejo, con pinceladas de muchas tonalidades.

Azul suave, como cuando el cielo se alivia de la tormenta.

Salí de Otros. Entré en mí.

Entré a mi azul oscuro, casi negro. Pero decidí observar a las bestias marinas. Y bien se ha dicho: "Tenemos mucho que aprender de las bestias". 

Aprendí a respirar bajo el agua, saboreé la sal consciente de que no sería agradable.

Y encendí mi luz. Esa que creí que era un mito, que no existía.

Es cálida, sin quemar. El frío se fue. 

Alumbra todos los espacios mostrando esquinas vacías, y mostrando arrecifes que no sabía que eran tan bellos.

Miro aletas y escamas de inmensa variedad de colores, y cada día aprendo poco a poco a nadar a mi manera. No tengo que ser como ninguno, puedo simplemente ser yo: puedo sobrellevar la marea.

Me volví sirena, pero no canto para atraer hombres a los que devorar en un intento de obtener un alma. Recuperé mi alma y canto al amor, canto apasionadamente desafinada para mí. 

Todo lo que estuve buscando está aquí, conmigo. No necesitaba encajar, necesitaba pertenecer. Y hasta que sea el momento, me pertenezco a mí.

Con rastro de heridas en mi piel por descuido o violencia, pero las cicatrices son ahora mi guía y mi cuerpo es mío. No es una moneda de cambio para ninguna otra cosa, es un tesoro en sí que agradezco todos los días. 

Agradezco los faros, pero mi rumbo es mío. Soy la tripulación que se sabe capitana. Y ahora lo sé: nunca se trató de inmortalizarme con el Santo Grial, se trata del viaje. Y lo estoy respirando instante a instante.

Salí del azul, pero sé que caer en él será necesario de vez en cuando. No todo puede ser amarillo, y ya no me voy a exigir ser rojo. Puedo latir sin estallar.

Todo lo que estaba buscando, "mi lugar", va conmigo a todas partes. Hoy puedo soltar el pasado que no puedo cambiar para abrazar lo que no creí que tendría:

El horizonte. 

Con su desorden sublime.

Mi futuro.

Imperfecto, incierto, inquietante. 

Pero es mío, y quiero vivirlo.







domingo, 3 de mayo de 2026

Saliendo del umbral


Hoy decido decirle adiós, al menos por un tiempo, a este blog.

Ha sido muy valioso para mí tener un registro de mis vivencias, mis experiencias; leer mis primeros textos y compararlos con los últimos, descubriendo cuánto ha cambiado mi perspectiva sobre muchas cosas y también como he abandonado el copiarle a otros autores su estilo, para en su lugar encontrar el mío.

Este blog ha sido un espacio de expresión y de autoconocimiento por muchos años, un espacio de creatividad y...sobre todo, de desahogo. Pero hoy me he dado cuenta de que, por más que intento mostrarme transparente, el exponer mis pensamientos y mis emociones en un espacio totalmente público también me ha terminado moldeando. 

Aunque esto no me genera una recompensa económica, sí me genera dopamina, atención y validación. Ser leída, estar bajo la mirada de alguien, me ha hecho sentir que "existo". 

Y aún necesito escribir y escribir para entenderme: tengo demasiadas preguntas sobre mí misma y sobre cómo experimento la vida...pero necesito hacerlo en papel y a solas. Necesito saber quién soy cuando nadie me lee. 

Este año cumpliré un cuarto de vida, y quiero experimentar la vida fuera de las palabras también. Han sido mi refugio desde que tengo memoria, desde los 7 años que escribía un diario en mi cuaderno de matemáticas, desde los 10 que abrí un Word para escribir una imitación bastante rara de Narnia. Pero necesito salir de mi nido un ratito, extender las alas, y volar.

Espero volver a este espacio más adelante, con ganas y deseos de compartir(me), más que desde la necesidad de ser validada.

Quiero volver con una mirada muy distinta y con historias nuevas que contar. Pero si no vuelvo, gracias a quienes aún están aquí, y también a quienes no. Gracias a quienes han leído la mayoría de mis entradas y también a quienes se quedaron a la mitad de una. 

Y gracias, sobre todo, a la Kari del pasado que creyó lo suficientemente en su voz para abrir Blogger y dar click en el "Crear".


viernes, 1 de mayo de 2026

Cuando las almas se hablan


No soy de las que se rinden, nunca ha sido mi estilo.

Esta melancolía, este dolor, no son míos (aunque suene a libro de autoayuda). Pasaron a través de mi alma porosa, se impregnaron con fuerza...pero mis colores siguen ahí, vibrando con fuerza. 

Soy de las que buscan destellos del cielo azul en una cubeta o un charco de agua sucia. 

Soy de las que cantan desentonadas y bailan graciosamente.

Soy de las que entre lágrimas y con el corazón latiendo fuerte, siguen intentando.

Hasta el final.

Y contigo no será la excepción.

Aunque el dolor nos ha llevado a lastimarnos mutuamente, amarte nunca me ha alejado de ser yo misma; por el contrario: me ha retado a buscarme, a encontrarme, a ser mejor de lo que solía ser.

No te pido que seas mi única inspiración ni mi fuerza, no necesito que lo seas.

Vivo por la vida en sí misma. 

Porque, aunque a veces me pese el pasado y le tenga miedo al futuro, me encanta vivir. 

Me encanta la vida, y sólo quiero compartirla contigo.

No te pido que seas todo lo que necesito, he aprendido a dármelo.

Sólo quiero conocerte, saber quién eres ahora debajo de la fachada sexy de James Bond que desconfía de todos.

Quiero que me conozcas, que sepas quién soy ahora debajo de este disfraz de gurú con envejecimiento prematuro. 

Si no lo deseas, lo respetaré; pero sabré que al menos lo he intentado. 

Como dijo Billy Joel: 

"Puedes tomarlo, puedes dejarlo

lo que elijas, no te detendré. 

Me iré como un tonto o como un rey."

Ya no puedo rendirme.

Porque ya no puedo ser una cobarde y perderte un abril más. 

Porque no me importa si has cambiado, no me importa si mi Súper Yo se estresa con lo moralmente cuestionable que actúes. No me importa si tu Súper Yo me ve como una fracasada. He aprendido a escuchar más allá de esas voces: a sostenerme en lo que siento, en lo que somos cuando dejamos caer las máscaras.

Porque has sido lo más hermoso que me ha pasado.

Porque sacudí todo tu mundo. 

Porque me hiciste apreciar el silencio.

Porque te hice comprender el refugio que hay en la música.

Porque me protegiste de la lluvia torrencial.

Porque te hice ver figuras en las nubes.

Porque aún creo que debajo de nuestros miedos, nuestro orgullo, nuestros errores...mi alma y tu alma se sienten seguras juntas. 

Me seguiré enfrentando a mis sombras para encontrar mis luces. 

Seguiré poniendo límites y levantándome con fuerza antes quienes me han querido hundir con su odio.

Me enfrentaré a mi miedo a los números, a las equivocaciones.

Seguiré esforzándome todos los días por ser la persona que quiero ser, por recuperar tu confianza y por darte la estabilidad que buscas.

Me niego a rendirme, porque quiero una primavera en la que pueda encontrarte.

 



miércoles, 29 de abril de 2026

Tus constelaciones en mi alma

 


Solíamos ver la vida de la misma manera, pero hoy habitamos mundos distintos. 

Solía ser tu pequeño satélite, pero era demasiado problemático mantenerme en tu órbita. Hoy ardes con más fuerza, y yo estoy buscando una nueva ruta, mi propia ruta.

Ahora caminas entre rascacielos, 14 horas por delante. Yo sigo buscando que el tiempo pase lento escapándome a ejidales. 

Estás construyendo hacia afuera...yo sigo escribiendo más sobre vidas ajenas que viviendo la mía porque, después de casi hacer que me maten, tengo miedo de salir de las palabras. 

Hoy empiezo a entender que ambos fuimos más complejos que cualquier versión que otros puedan contar. También estoy aprendiendo a perdonarme...no desde la excusa, sino desde la responsabilidad de querer ser distinta. Enseñanzas de Frenchie.

Parece que nuestros mundos ya no encajan, y es lo que más duele. No sé si el amor que quedó bastaría para crear un puente entre ellos. 

No sé si podría recuperar tu confianza, si podrías mirarme con el anhelo con el que solías hacerlo. No sé si podríamos ser un dúo dinámico. Sólo sé que siempre te apoyaré y te aplaudiré desde aquí con orgullo.

Ojalá algún día puedas verme a lo lejos y reconocer lo mucho que he avanzado.

Yo ya me reconozo que saqué a los patanes de mi vida para poder estar a solas conmigo, verme, pelearme conmigo, y convertirme en mi primera aliada. 

Que estoy tratando de aprender las skills básicas para convertirme en un adulto funcional. 

Que todos los días me levanto a intentarlo con una sonrisa, ya sin antidepresivos, con dos duelos jalándome hacia abajo.

Yo ya me reconozco que estoy haciendo lo mejor que puedo todos los días para ser una persona completamente diferente a la que te hizo daño.

No te pido que lo veas, que realmente me veas como nueva astronauta en mi propio planeta, explorando el espacio a mi ritmo. 

No te pido que me ames. Me diste tanto amor a manos llenas que no me alcanzaron las oportunidades ni la madurez para devolvertelo multiplicado.

No te pido que regreses, tienes una nueva vida ahora, enfocado en ti y logrando tus sueños. Nunca quise ser una distracción ni una carga que te alejara ellos.

Sólo te pido que, si algún día vuelvo a pasar por tu mente, trates de pensar que todo el amor que me diste no fue en vano: 

Que me salvaste de todas las maneras posibles.

Que me convertiste en una persona que ya no quiere ser el centro del universo para alguien, sino que intenta amar desde la entrega y no desde el egoísmo.

Que tu luz me tocó cuando estaba sumida en la oscuridad, y que siempre será mi guía, aunque ya no caminemos codo a codo, ni seamos dos. Aunque de ahora en adelante habites en una galaxia igual de inmensa, de válida...

y lejana.

Sólo le pido a la vida que sepas que tú me enseñaste a convertir las lágrimas en estrellas fugaces.

Que a veces nos recuerdes, y sepas que tú y yo siempre llevaremos polvo de estrellas en el corazón. 



lunes, 27 de abril de 2026

El don de las espinas


Cuenta una leyenda que un día caluroso llegó al reino de los Sabinos un viajero extraño. Era un hombre desgarbado, con las articulaciones deformadas y la piel cubierta de ronchas supurantes. Caminaba con dificultad, aferrándose a su bastón y al escaso aire que entraba a sus pulmones. 

El pequeño príncipe, que había escapado del castillo para retozar entre la naturaleza, lo vio avanzar por las vías del ferrocarril con dificultad, y corrió a socorrerlo. 

"Ayúdame a descansar bajo el ahuehuete" le pidió el anciano al pequeño, y así fue hecho. 

Bajo la sombra del protector coloso, el extranjero dio un alarido, y su cabeza muerta cayó sobre su propio hombro con los ojos muy abiertos. El niño se levantó de un salto, aterrorizado, pero no podía dejar de mirar al anciano, de cuya boca salió una poderosa y cegadora luz. 

"Úsil, no temas, pues no te haré daño. Por el contrario, deseo premiar tu bondad con este hombre en penuaria. He creado un obsequio para ti: úsalo para sanar a quienes más lo necesiten, para que no sucumban ante tremulosos dolores." 

En ese momento, la esfera de luz y el cielo se apagaron. El cuerpo del fallecido desapareció, y en su lugar emergió una flor amarilla. Úsil corrió a su hogar, aún temeroso, y le habló a su abuelo sobre lo que había sucedido.

"Debe estar disponible para quiénes más lo necesiten, Úsil. El rey no puede enterarse...tu padre podría agotarla intentando obtener juventud eterna". El pequeño obedeció, y la flor estuvo a salvo décadas, protegida de los animales por sus espinas, e invisible ante los ojos de los humanos por su simpleza. 

Incluso ante la muerte de su padre, Úsil mantuvo su palabra, aceptando el principio y el fin de los seres. 

Hasta que un día su hija Litza murió tras caer de un árbol. Úsil cortó una y otra vez, día tras día, la flor que emergía, y la untó en el rostro de la pequeña. El cuerpo de la pequeña seguía descomponiéndose, y el tiempo avanzando. 

El dictador del reino de las Secuoyas aprovechó la inestabilidad de Úsil, e invadió sus tierras. Los sabinos cayeron sin rey que los defendiera, pues su rey estaba arrodillado, untando flor sobre muerte, día tras día, hasta que los pétalos se volvieron ceniza entre sus dedos. 

La flor se agotó. Litza no despertó. El cuerpo de la pequeña siguió frío, y el tiempo, ese viejo cruel, siguió avanzando.

Al séptimo día, el dictador entró al cuarto. Esperaba hallar a un rey roto. Encontró a un padre. Úsil no alzó la espada. Alzo las manos vacías, llenas de espinas y de sangre seca. 

"Llévatelo todo", dijo. "Ya me lo quitó la vida antes que tú."

Lo arrastraron del cabello hasta el ahuehuete. Ahí, donde todo empezó, lo obligaron a cavar. "Para tu hija", se burló el dictador. "Para que tu magia inútil la acompañe".

Úsil cavó. Y al enterrar a Litza, enterró también la última espina de la flor, la que había guardado sin saber por qué. 

"Perdóname, abuelo", susurró a la tierra. "No entendí. El regalo no era para evitar el fin. Era para soportar el principio."

Esa noche, el dictador se proclamó rey de los Sabinos. A Úsil lo dejaron vivo como advertencia: un loco que hablaba con árboles. 

Pero la magia no obedece a dictadores. No brotó juventud eterna. No brotó un ejército. El ahuehuete reverdeció con su alimento.

Año tras año, Úsil se sentó bajo él. No salvó el reino con guerra. Lo salvó caminando entre su gente con las manos espinadas, curando fiebres, cerrando heridas, sosteniendo a madres que, como él, no entendían por qué.

Los sabinos, en agradecimiento, colgaban cintas amarillas en el ahuehuete cada invierno. "Para no olvidar que el amor no acaba", decían. 

Úsil murió anciano, solo. Su cabeza cayó sobre su propio hombro, igual que aquel viajero. De su boca no salió luz. Salió una última palabra: "Gracias."

Lo enterraron junto a Litza, bajo el coloso. Y esa noche, cincuenta inviernos después de la invasión, un niño sabinos con grilletes en los pies escapó y descansó exhausto, bajo su sombra.


sábado, 25 de abril de 2026

Tonalidades del adiós

Un cráter de la luna está sobresaliendo entre las baldosas, pero la única luz que ilumina apenas mi habitación es del patio del vecino.

Miro el suelo, miro el techo. 

¿Qué estoy tratando de encontrar?

No puedo dormir, no quiero hacerlo: sé que llegarán más pesadillas. 

Las lágrimas llegan, pero no salen. Supongo que al menos esa es una promesa que podré cumplir.

Despierto, y por primera vez en mucho tiempo no puedo levantarme.

Día de bajón, pésima idea agregar a The Smiths a la ecuación. 

Please, keep me in mind... parece una petición simple, inocente...parece casi nada, pero es pedirlo todo.

Pero, hey...logré preparar el desayuno y presentar exámenes.

Mientras mi mente esté ocupada con teorías psicológicas que aún no sé aplicar, en facturas, y en la apretada agenda de mi jefe, estoy a salvo.

Pero la nada llega con un anochecer sin nubes, con una luna incompleta, sin colores...

Mi mamá suele decir que cuando el atardecer está de color rosa es porque se respira mucho amor. 

¿Qué color tiene el amor que llegó a su fin? 

Sea cual sea, mi corazón y mi mente se sienten así...flotando, sabrá Dios dónde. Hoy no sé quién estuvo a cargo, ni cómo es que lo hizo, pero sobrevivimos un día más.

La música hace eco. La siento, pero no es un consuelo. Se siente como una caricia tan breve que no sabes cuándo empezó y cuándo terminó. 

El dolor se siente sordo, como un estornudo que te hace arder la nariz, pero no puedes dejar salir. Nunca había sentido uno así...siempre habían sido tormentas, huracanes que ardían en el pecho. Este dolor pesa y es quieto, es una lluvia silenciosa. 

"No llueve eternamente" eso dicen...

No creo que sea verdad, a veces sí que la tristeza es inconmensurable y no para de llover.




jueves, 23 de abril de 2026

Amarte en libertad

¿Cómo podría dejar ir lo más precioso que me ha pasado? 

La gente vive y muere, muchas veces sin haber conocido a una persona que la transforme, que le dé un giro de 180 grados a su vida ¿Realmente saben lo que mi pérdida significa? 

Sé que con mayor razón fue un privilegio el haberte conocido, y debo estar profundamente agradecida por todo lo que vivimos, porque no todos se cruzan en el camino con alguien como tú...

Pero te extraño.

Extraño caminar junto a tus pasos y sentir que el mundo está ahí para que nosotros lo exploremos y lo sanemos. Contigo me sentía más grande que los problemas, me sentía capaz de todo. 

Hoy sé que puedo sola con lo que el futuro traiga. Al menos sé que sobreviviré duela lo que duela. Pero ya no están mis ganas de comerme al mundo, mi inocencia, mi confianza en las personas.

Eras mi luz y sin ti me apagué. He intentado encender la mía propia y es un destellito frente al Sol que tú eras en mi vida.

Extraño tus chistes únicos y tu sonrisa, tu temple. Sé que siendo una persona tan rota te orillé a ser un adulto antes de tiempo, que no pudimos ser igual de jóvenes juntos y eso me duele. Me duele haber sido una carga en vez de tu novia, porque yo sí pude vivirlo plenamente como mi primer amor. 

Agradezco enormemente que hayas sido mi maestro en el amor y en todo, pero me duele que te merecías lo mejor de mí y no pude dartelo. Te merecías todo lo que me dabas multiplicado, pero yo no sabía qué hacer con tanto amor... nadie me había amado nunca así.

Extraño tu aroma, la sensación de tu abrazo. Extraño tu fortaleza y tu sensibilidad perfectamente equilibradas. Extraño lo bonito que se volvía el lugar más ordinario con tu presencia extraordinaria. 

Me duele que seas mi pasado porque fuiste la única persona que realmente esperaba que fuera mi futuro. Quería crecer a la par contigo, quería envejecer contigo. 

Quería seguir conociéndote, amandote, aprendiendo juntos.

Quería que estuvieras ahí en mi titulación y verte orgulloso de mí. Quería aplaudir todos y cada uno de tus logros. Quería enfrentar como equipo cada adversidad. 

Quería bailar contigo en nuestra propia sala, casarnos en la playa. Quería darte mis canas, mis momentos, hasta mi último aliento. 

Qué jodido haber aprendido a calmar mi mente ahora que quién más amo ya no está, haber aprendido de mis errores a quedarme, a cuidar, a pensar en los demás tan jodidamente tarde. ¿Cómo podría dejar de repasar nuestra historia sin querer cambiar tantas cosas? 

El examen ya pasó, y lo reprobé con la persona más importante de mi vida. Sané, pero la guerra ya terminó y con mi Capitán herido. ¿Cómo podría no estar enojada conmigo?

Pero se sigue tratando sólo de mí ¿verdad? Aunque ya no sea esa adolescente que actúa como niñita insoportable, aunque ya no esté desrregulada 24/7. Qué Starlight tan más cabeza dura con sus procesos tardíos, que Kaori tan maldita egoísta con sus cartas que llegan tarde. 

Ya no puede tratarse de mí porque sé que entre todos estos escombros, después de fallarte una y otra vez, lo único que realmente puedo hacer es dejarte tranquilo. 

Fingir que te dejé ir para que puedas realmente habitarte, habitar tu presente con todos los sueños que con tu esfuerzo y voluntad has construido. 

Sé que debería estar procesando todo esto sola, en silencio, sin molestar a nadie. Pero las palabras y sentir que al menos alguien me lee voluntariamente es lo que me ha permitido no encerrarme en la emoción y dejar que me consuma. 

Egoísta, injusta, humanamente te extraño. 

Pero desde lo más profundo de mi amor por ti, te prometo aprender la última lección: amarte en libertad, honrar lo que fuimos, aceptar lo que el futuro tenga que ser. 

Le pido a Dios que mi presente se siga construyendo con tu recuerdo como mi guía, y que tu futuro sea cada día más hermoso

Porque tú más que nadie, mereces ser feliz. 



Everything I wanted: my future

  Dejé de ser bienvenida en todas partes, y sentí que me devoró la noche.  Mis sombras corrían detrás de mí, acechantes. Intenté colarme por...