No soy de las que se rinden, nunca ha sido mi estilo.
Esta melancolía, este dolor, no son míos (aunque suene a libro de autoayuda). Pasaron a través de mi alma porosa, se impregnaron con fuerza...pero mis colores siguen ahí, vibrando con fuerza.
Soy de las que buscan destellos del cielo azul en una cubeta o un charco de agua sucia.
Soy de las que cantan desentonadas y bailan graciosamente.
Soy de las que entre lágrimas y con el corazón latiendo fuerte, siguen intentando.
Hasta el final.
Y contigo no será la excepción.
Aunque el dolor nos ha llevado a lastimarnos mutuamente, amarte nunca me ha alejado de ser yo misma; por el contrario: me ha retado a buscarme, a encontrarme, a ser mejor de lo que solía ser.
No te pido que seas mi única inspiración ni mi fuerza, no necesito que lo seas.
Vivo por la vida en sí misma.
Porque, aunque a veces me pese el pasado y le tenga miedo al futuro, me encanta vivir.
Me encanta la vida, y sólo quiero compartirla contigo.
No te pido que seas todo lo que necesito, he aprendido a dármelo.
Sólo quiero conocerte, saber quién eres ahora debajo de la fachada sexy de James Bond que desconfía de todos.
Quiero que me conozcas, que sepas quién soy ahora debajo de este disfraz de gurú con envejecimiento prematuro.
Si no lo deseas, lo respetaré; pero sabré que al menos lo he intentado.
Como dijo Billy Joel:
"Puedes tomarlo, puedes dejarlo
lo que elijas, no te detendré.
Me iré como un tonto o como un rey."
Ya no puedo rendirme.
Porque ya no puedo ser una cobarde y perderte un abril más.
Porque no me importa si has cambiado, no me importa si mi Súper Yo se estresa con lo moralmente cuestionable que actúes. No me importa si tu Súper Yo me ve como una fracasada. He aprendido a escuchar más allá de esas voces: a sostenerme en lo que siento, en lo que somos cuando dejamos caer las máscaras.
Porque has sido lo más hermoso que me ha pasado.
Porque sacudí todo tu mundo.
Porque me hiciste apreciar el silencio.
Porque te hice comprender el refugio que hay en la música.
Porque me protegiste de la lluvia torrencial.
Porque te hice ver figuras en las nubes.
Porque aún creo que debajo de nuestros miedos, nuestro orgullo, nuestros errores...mi alma y tu alma se sienten seguras juntas.
Me seguiré enfrentando a mis sombras para encontrar mis luces.
Seguiré poniendo límites y levantándome con fuerza antes quienes me han querido hundir con su odio.
Me enfrentaré a mi miedo a los números, a las equivocaciones.
Seguiré esforzándome todos los días por ser la persona que quiero ser, por recuperar tu confianza y por darte la estabilidad que buscas.
Me niego a rendirme, porque quiero una primavera en la que pueda encontrarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario