Solíamos ver la vida de la misma manera, pero hoy habitamos mundos distintos.
Solía ser tu pequeño satélite, pero era demasiado problemático mantenerme en tu órbita. Hoy ardes con más fuerza, y yo estoy buscando una nueva ruta, mi propia ruta.
Ahora caminas entre rascacielos, 14 horas por delante. Yo sigo buscando que el tiempo pase lento escapándome a ejidales.
Estás construyendo hacia afuera...yo sigo escribiendo más sobre vidas ajenas que viviendo la mía porque, después de casi hacer que me maten, tengo miedo de salir de las palabras.
Hoy empiezo a entender que ambos fuimos más complejos que cualquier versión que otros puedan contar. También estoy aprendiendo a perdonarme...no desde la excusa, sino desde la responsabilidad de querer ser distinta. Enseñanzas de Frenchie.
Parece que nuestros mundos ya no encajan, y es lo que más duele. No sé si el amor que quedó bastaría para crear un puente entre ellos.
No sé si podría recuperar tu confianza, si podrías mirarme con el anhelo con el que solías hacerlo. No sé si podríamos ser un dúo dinámico. Sólo sé que siempre te apoyaré y te aplaudiré desde aquí con orgullo.
Ojalá algún día puedas verme a lo lejos y reconocer lo mucho que he avanzado.
Yo ya me reconozo que saqué a los patanes de mi vida para poder estar a solas conmigo, verme, pelearme conmigo, y convertirme en mi primera aliada.
Que estoy tratando de aprender las skills básicas para convertirme en un adulto funcional.
Que todos los días me levanto a intentarlo con una sonrisa, ya sin antidepresivos, con dos duelos jalándome hacia abajo.
Yo ya me reconozco que estoy haciendo lo mejor que puedo todos los días para ser una persona completamente diferente a la que te hizo daño.
No te pido que lo veas, que realmente me veas como nueva astronauta en mi propio planeta, explorando el espacio a mi ritmo.
No te pido que me ames. Me diste tanto amor a manos llenas que no me alcanzaron las oportunidades ni la madurez para devolvertelo multiplicado.
No te pido que regreses, tienes una nueva vida ahora, enfocado en ti y logrando tus sueños. Nunca quise ser una distracción ni una carga que te alejara ellos.
Sólo te pido que, si algún día vuelvo a pasar por tu mente, trates de pensar que todo el amor que me diste no fue en vano:
Que me salvaste de todas las maneras posibles.
Que me convertiste en una persona que ya no quiere ser el centro del universo para alguien, sino que intenta amar desde la entrega y no desde el egoísmo.
Que tu luz me tocó cuando estaba sumida en la oscuridad, y que siempre será mi guía, aunque ya no caminemos codo a codo, ni seamos dos. Aunque de ahora en adelante habites en una galaxia igual de inmensa, de válida...
y lejana.
Sólo le pido a la vida que sepas que tú me enseñaste a convertir las lágrimas en estrellas fugaces.
Que a veces nos recuerdes, y sepas que tú y yo siempre llevaremos polvo de estrellas en el corazón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario