viernes, 12 de junio de 2026

Dejà senti


Antes no solía tomar fotos, menos salir en ellas. 
Escribir un diario, aún más un blog, me parecía algo egocéntrico. 
Pero de un tiempo para acá, me invade el miedo de olvidar. Estoy simplemente viviendo, y me llega una nostalgia por un momento que aún no termina de pasar. 
No le temo a los cabellos de plata, a la piel apegarminada.
Cada vez le temo menos a los movimientos lentos y afanosos. 
Pero mi mayor miedo es olvidar. 
Olvidar lo que dolió y lo que me enseñó.
Olvidar los paisajes y las risas.
Olvidar los rostros y los nombres.
Olvidar los míos propios. 
Olvidar lo que me hace ser yo. 
Me aterra sentirme en un sueño perpetuo donde todo me es familiar y a la vez lejano. Convertirme en una cáscara apenas habitada por su propia alma, un baúl inservible porque ha quedado vacío. 
No me asusta el más allá, me aterra la muerte encapsulada en un cuerpo que aún respira.
Escribir es para mí un acto de resistencia al tiempo. Es dejar guijarros y jilgueros cantores para regresar a mí el día que me haya perdido en el bosque aterrador de la amnesia. 









 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dejà senti

Antes no solía tomar fotos, menos salir en ellas.  Escribir un diario, aún más un blog, me parecía algo egocéntrico.  Pero de un tiempo para...