Soñé contigo...de nuevo.
Tengo la dichosa mala fortuna de soñarte justo cuando emprendo la tarea, ya de por sí imposible, de dejarte ir.
Mi lado racional dice que es mi inconsciente aferrándose, pero mi lado soñador dice que es una señal de que no...de que aguante un poco más. Le creo más a mi lado soñador...sé que dolerá si nos equivocamos, pero también sé que es un placer amarte...que quiero seguir haciéndolo todos los días de mi vida, estés cerquita o lejos.
Soñé que viajábamos por carretera, ya éramos mayores pero seguíamos siendo unos adolescentes apasionados en espíritu. Estábamos llevando a mi madre, ya de cabellos blancos, a conocer la nieve. Al llegar ya era de noche, la llevaba a recostar a la cabaña porque ya la estaba venciendo el sueño.
Pero tú y yo estábamos muy despiertos, nos sentíamos más vivos que nunca. Salíamos y corríamos, jugábamos entre la nieve. Al tropezar y caer, hacíamos ángeles...y después hacíamos el amor. No sentía nada de frío entre tus brazos, me sentía en casa como tantas veces me hiciste sentir. Me sentía joven, libre, plena...morir de amor.
Con tu cuerpo sobre el mío, sobre tu hombro, se veía el limpio firmamento...las estrellas resplandeciendo al unísono. Quería mirarlas, pero quería aún más mirarte, mirar tus ojos desbordados de deseo. Entre tú y el firmamento, me quedo contigo. Siempre contigo.
Así desperté, con la imagen de tus ojos únicos, magníficos, sublimes...otra vez. Con la imagen de esos ojos que me acompañan todos los días como pensamiento intrusivo o como recuerdo reconfortante.
Puedes reírte, tal vez soy demasiado cursi...pero tú me enseñaste a ser así: romántica empedernida, como tú. Tú me enseñaste a amarte así.
En ti encuentro mi Eros,
mi Philia,
mi Storge,
mi Ágape, amor.
El clima tampoco ayuda a debatirle a mi esperanza. Le voy a creer que sí. Ya te perdí una vez, prefiero perderte otra vez de ser necesario, llorar aunque te prometí ya no llorarle a ningún hombre, tal vez ya no volver a enamorarme nunca ...pero saber que te amé hasta el final, con todo de mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario