miércoles, 24 de diciembre de 2025

Proxémica


Te amo como se ama a las auroras boreales

celebrando siempre tu regreso como encuentro

atesorando cada caricia fugaz 

que deja inevitablemente su marca en el firmamento.

Te reconozco como cercano a mi corazón

íntimo a mi cuerpo y a mi alma, 

pero sin absorberte

no quiero perderme una sola característica tuya

ni uno solo de tus colores transformándose.

Te llamo en mis adentros

te nombro a la primera oportunidad

pero acepto y honro tu silencio 

como un espacio en el que te buscas 

y te reencuentras contigo.

No quiero orbitarte 

ni quiero que me orbites.

Quiero danzar contigo

con pausas

con distancia

y cuando así lo desees, con abrazo.  

Porque deseo que siempre me veas como acontecimiento

y no como entorno obligatorio

que me veas como un espacio 

donde puedes ser tú sin miedo

y donde celebres también 

todas mis estaciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El veneno se disuelve en palabras

I En los zapatos de papá escondí mi risa, bajo la almohada de mamá tejí mi juego. Las arañas de plástico eran cómplices de la travesura, mis...