lunes, 2 de febrero de 2026

Tus colores en mi corazón



Escribo de ti porque este espacio refleja lo que habita en mi mente y mi corazón; porque quiero compartir con el mundo un poco de lo que eres y significas para mí...porque deseo inmortalizarte. 

No te idealizo: sé que amar personas es distinto a amar ideas. No necesito que seas un príncipe azul ni un mesías, aunque en mi historia siempre recordaré que alguna vez me diste fuerzas como si lo fueras. Hoy camino con mi propia brújula, pero sigo amando conocerte y reconocerte en todos tus colores y contradicciones.

Me enamoran tus cambios: tu amor propio, tu dignidad, tu crecimiento constante. Me cautiva tu serenidad en momentos difíciles, tu risa en la adversidad, tu sonrisa cada vez más perfecta en esos labios tan irresistibles...

 Admiro como tu mente estratega encuentra mil maneras de enmendar errores, tu inteligencia anclada a la bondad. Contigo puedo ser vulnerable y sentirme protegida a la vez: eres el único hombre en cuyas manos confío mi corazón, porque sé que aun teniendo el poder de herirme, eliges cuidarlo.

Celebro que hayas encontrado un vehículo a la libertad, y que te aferraras a él aun cuando yo lo señalara como peligro. Me gusta que te reafirmes en tus acciones, incluso cuando mi mirada no alcanzaba a comprenderlas del todo.

Me enamora la ternura que emanas involuntariamente y das sin reservas, y como ese rasgo de ti te vuelve el hombre más protector, deseable, y masculino que he conocido. Amo que siendo un roble, majestuoso, poderoso, protector...también te reconoces ramita y semilla que anhela cuidado.

Me gustan el hermano, hijo, y amigo admirable que eres; y admiro cómo logras hacer el repudiable dinero algo bello y transformador, una forma de cuidado y de afecto.

Admiro que, aunque las personas te hemos hecho daño y la vida ha sido injusta, debajo del Ganmen que construiste puedo ver tus ojos brillar con dulzura. 

Me gustas tú

con tus palabras que pueden herir cuando estás herido,

con lo quisquilloso que te pones con la comida nueva,

con tus maneras maquiavélicas de alcanzar tus fines.

Me fascinas así: 

cautivador a cada paso, 

jovial y creativo en la complejidad,

maravillosamente brillante en la batalla del amor,

apasionado en todos los sentidos.

Te amo así: 

imperfecto en el ideal,

bella y fascinantemente humano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El veneno se disuelve en palabras

I En los zapatos de papá escondí mi risa, bajo la almohada de mamá tejí mi juego. Las arañas de plástico eran cómplices de la travesura, mis...